martes, 16 de febrero de 2016

NUESTRA POSICION POR EL ¡NO! A LA NUEVA DERECHA Y A LA VIEJA DERECHA, ES REVOLUCIONARIA Y POR UN NUEVO PROYECTO DE ESTADO DEMOCRATICO, POPULAR, REVOLUCIONARIO Y ANTIMPERIALISTA



  1. El Partido Comunista de Bolivia-Revolucionario (PCB-R), el 17 de enero de este año,  hizo público su posición sobre el referéndum de este 21 de febrero, de ¡NO! a la nueva derecha y a la vieja derecha, porque ambas se disputan la alternabilidad en el ejercicio del poder político del viejo Estado burgués boliviano, ahora denominado Plurinacional, cuya reorganización se la realiza sobre el modelo de capitalismo andino, a la cual los “masistas”, los “pseudorevolucionarios” y “pseudocomunistas”, la denominan “proceso de cambio”, “revolución democrático cultural”, “socialismo comunitario”, “proceso revolucionarios” y etc., cuando en realidad están reproduciendo el sistema capitalista de opresión y explotación, siguiendo la estrategia de dominación del imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui, que bloqueó la perspectiva revolucionaria de “octubre rojo de 2003” mediante la sucesión constitucional y finalmente con el proceso constituyente. La reforma del Art.168 de la Constitucion Politica del Estado, no obedece a ninguna perspectiva de profundizacion del actual proceso, y menos hacia una verdadera pespectiva revolucionaria, sino a los intereses de la nueva burguesía aliada de las otras faccionesde la burguesía del pais, en medio de su decadencia, descomposicion y degeneracion política y moral, como condicion sine qua non para la reproduccion del capitalismo, aunque sea andino. No otra cosa significa que el MAS  se pueda nutrir de los resíduos y toda la escoria de los viejos partidos de la derecha reaccionaria, como la ADN, MNR, MIR, Union Juvenil Cruceñista y etc., quienes ahora realizan la campaña por el "SI" a la reforma constitucional. 
  1. Nuestra posición del ¡NO! a la nueva derecha y a la vieja derecha, obedece a la comprensión y aplicación cabal de los principios del marxismo leninismo a nuestra realidad concreta. Porque en Bolivia, no existe ningún proceso revolucionario, sino simple reorganización del viejo Estado burgués boliviano, mediante reformas a la superestructura de la sociedad, fundamentalmente mediante una “nueva legislación” que resulta siendo igual o peor que la anterior, que busca la conciliación  y la paz social entre los opresores y oprimidos, pobres y ricos, denominando al patrón como nuestro hermano o socio, bajo la absurda formula reaccionaria de complementariedad y reciprocidad, despreciando el rol revolucionario de los trabajadores, a quienes se los somete  mediante el “sindicalismo corporativo” para defender los intereses del gobierno pro burgués, entreguista, saqueador y corrupto, y de los dirigentes sindicales traidores y prebendales, en lugar de defender los derechos, beneficios y reivindicaciones de los trabajadores, y sus objetivos estratégicos de clase.
  1. Nuestra posición del ¡NO! tiene un carácter popular, democrático, revolucionario y antiimperialista, y no tiene nada en común con la vieja derecha reaccionaria (una parte del MNR, MIR, PDC, UN, SOL.BO, y otros) que ante la decadencia, descomposición y agotamiento del MAS (cuyos aliados son la otra parte del MNR, ADN, UNION JUVENIL CRUCEÑISTA, viejo PCB, viejo PCMLM, PS1, MUPS y otros) cabalgan en las crestas del descontento popular para buscar la alternabilidad en el poder político del viejo Estado burgués, en la línea de salvar y reproducir el capitalismo. Nuestra propuesta es la construcción de un nuevo proyecto político de Estado Democrático, Popular, Revolucionario y Antiimperialista, en la perspectiva de una revolución democrática y revolución socialista en transición hacia el comunismo, en el contexto de la revolución mundial de los trabajadores, de los pueblos y naciones oprimidas por el imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui.
  1. Nuestra posición del ¡NO! es también de rechazo y condena a los pseudorevolucionarios y pseudocomunistas (PCB, PCBMLM, PS1 y otros) que en lugar de orientar, organizar, dirigir a los trabajadores y  a nuestro pueblo para construir una nueva alternativa popular, asumieron una conducta abyecta, prosternada, servil y seguidista a la podredumbre del  gobierno del MAS, que para propios y extraños se derechizó desde el momento en que asumió la ideología del indigenismo (posmodernista) enlatada por las ONGS y Fundaciones financiadas por las instituciones del imperialismo para frenar y dividir la lucha revolucionaria de los trabajadores y de los pueblos del tercer mundo, para preservar y reproducir las relaciones de dominación, opresión y explotación capitalista, encubriéndose con el falso discurso de antiimperialismo y falso socialismo, aunque no faltan ingénuos e incautos de alguna "izquierda desubicada" que están convencidos de que vivimos un proceso revolucionario.
  1. Los comunistas, fieles a la ideología de los trabajadores, el marxismo leninismo, aclaramos ante nuestro pueblo y los trabajadores, que no somos parte del gobierno pro burgués y corrupto del MAS y menos nos hemos adherido públicamente a él para apoyarle en la reforma constitucional que busca la reelección del actual Pdte. y Vice Pdtte. del Estado Plurinacional, y que en ese propósito se esta disputando la alternancia para el ejercicio del poder político estatal frente a la vieja derecha, en medio de una descomunal campaña propagandística sucia, de derroche de recursos fiscales, mal uso de los bienes de nuestro pueblo, en medio de denuncias escandalosas de corrupción y negociados públicos que causan la asquerosa repugnancia, iguales o peores como de los anteriores gobiernos neoliberales. La bonanza económica no fue ningún mérito del gobierno del MAS, sino de los buenos precios de nuestra materia prima en el mercado del capitalismo mundial, cuyos ingresos al Tesoro General de la Nación fueron mal administrados y malgastados o fueron a las cuentas particulares (Fondo Indígena), dando lugar a la emergencia de una nueva burguesía cuyos intereses ahora están coaligadas con los intereses de las otras facciones de la burguesía de nuestro país y del capital financiero internacional, quienes ahora apoyan al denominado ”proceso de cambio”.
  1. Por todo lo manifestado y aclarado, los comunistas nuevamente convocamos a los trabajadores y a nuestro pueblo a asumir la posición del ¡NO! a la vieja derecha y a la nueva derecha que solo buscan alternarse para ejercer el poder político estatal burgués y seguir oprimiéndonos, seguir saqueando los recursos naturales, seguir apropiándose de los recursos económicos de nuestro pueblo, seguir con los negociados públicos y actos de corrupción. Nuestra posición está dentro de la línea de la construcción de un proyecto político de un nuevo Estado Democrático, Popular, Revolucionario y Antiimperialista, hacia una verdadera revolución democrática que sin lapso alguno nos conduzca a una revolución del socialismo científico en transición al comunismo, en el contexto de la revolución mundial y lucha contra el imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui.
Bolivia, 14 de febrero de 2016.
Secretariado Nacional
Partido Comunista de Bolivia-Revolucionario
¡NÓ, A LA VIEJA DERECHA Y A LA NUEVA DERECHA!
¡VIVA EL PROYECTO DE UN NUEVO ESTADO DEMOCRATICO, POPULAR, REVOLUCIONARIO Y ANTIMPERIALISTA!
¡POR NUESTRA CLASE Y NUESTRO PUEBLO!
¡LA REBELION SE JUSTIFICA!

jueves, 14 de enero de 2016

VICTORIOSA PRIMERA CONFERENCIA NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA (PCB-R)

El día 9 de enero en la ciudad de La Paz, se reunió la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Bolivia – Revolucionario, con delegados de La Paz y del interior del país. Fue un encuentro que sirvió para precisar algunos aspectos de orden político e ideológico para el posicionamiento de nuestro Partido en el escenario nacional e internacional, como fundamentos de nuestro futuro accionar.


Fue un gran encuentro o reencuentro de jóvenes y viejos camaradas,  que sirvió para reafirmar nuestra   lealtad inclaudicable con los principios del marxismo leninismo, con los clásicos del marxismo y,  los aciertos de los grandes maestros de la revolución mundial, en la línea de proseguir el camino que hemos elegido para construir el Partido Comunista de nuevo tipo, muy a pesar de las dificultades en nuestro país y el mundo entero.

Presentamos a la militancia, a la clase obrera y al pueblo en general las determinaciones de la Conferencia Nacional:

  1. Unidad inquebrantable de los comunistas bolivianos en torno al PCB-R, bajo los principios establecidos en el ACUERDO DE UNIDAD DE LOS COMUNISTAS BOLIVIANOS del 7 de noviembre de 2015. 
  1. Se estableció el lineamiento general para la redacción de las tesis programática del Partido, el PROYECTO POLITICO DE UN NUEVO ESTADO DEMOCRÁTICO, POPULAR Y ANTI-IMPERIALISTA, documento que se dará a conocer para el debate en las células y regionales de la organización. 
  1. Se resolvió como línea partidaria frente al Referéndum de Reforma Constitucional para la Re-elección Presidencial de NO A LA VIEJA DERECHA Y NO A LA NUEVA DERECHA MASISTA, documento que será publicado en los próximos días. La discusión fue con mucha madurez, seriedad y apegado a nuestros principios de verdaderos comunistas. 
  1. Se conformó la Comisión Política y el Secretariado Nacional del Partido. 
  1. Se convoca a la segunda Conferencia Nacional para el día 5 de marzo del año en curso. con la finalidad de evaluar la nueva coyuntura política en el país, y continuar con nuestras tareas, fundamentalmente para aprobar documentos partidarios y dotarnos de un Comité Central. 
  1. Al finalizar la Primera Conferencia Nacional de Partido Comunista de Bolivia-Revolucionario (PCB-R), fue entonado el himno de LA INTERNACIONAL COMUNISTA, al son de la música de una banda del Ejército Rojo Soviético, firmes de pie con el brazo derecho y puño cerrado en lo alto, con profunda emoción y compromiso comunista de luchar sin cuartel en contra la explotación del hombre por el hombre, contra la reacción y el imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui. 
Avanzamos firmemente en la construcción del Partido Comunista de nuevo tipo, como la vanguardia política de la clase obrera boliviana, en el proyecto político de un nuevo Estado Nacional, Democrático, Popular y Anti-imperialista, y la lucha por el socialismo científico, contra la vieja derecha tradicional y la nueva derecha masista, ambos como  fracciones burguesas de la clase dominante del país, que pugnan por alternarse en el ejercicio del poder político del viejo Estado burgués y terrateniente devenido en Plurinacional. 

La Paz, 14 de enero de 2016.

¡POR NUESTRA CLASE, POR NUESTRO PUEBLO!
¡LA REBELION SE JUSTIFICA!

Secretariado Nacional

PCB-R

http://partidocomunistadebolivia.blogspot.com/2016/01/victoriosa-primera-conferencia-nacional.html

domingo, 3 de enero de 2016

RÉQUIEM PARA LOS PACAHUARAS: UNA NACIÓN DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA.



Desde los estudios de Federico Engels, basado en los escritos de Lewis Henry Morgan sobre “Las sociedades antiguas”, no ha habido esfuerzo intelectual alguno que haya mejorado la visión antropológica científica sobre el origen y desarrollo de la raza humana. Esa visión, basada en las observaciones de grupos humanos incluso contemporáneos a la fecha de esos estudios, nos ofrece la posibilidad de contar con recursos intelectuales necesarios para estudiar la forma cómo se desarrolló la sociedad humana a partir del primitivo salvajismo hasta el estadio de la civilización. Estos elementos, nos han permitido comprender mejor la formación y el curso de desarrollo de las sociedades humanas que poblaron esto que viene siendo el territorio nacional, en el contexto de la formación y desarrollo de las sociedades humanas de América, antes de la colonización española. Según el criterio de estudiosos, el hombre americano hubiera venido de inmigraciones múltiples, la principal de las cuales habría transpuesto el estrecho de Beringia, alrededor de 40.000 a 17.000 años antes de nuestra era. Esto decir, que cuando mongoles y esquimales atravesaron el Estrecho de Beringia, las sociedades de las que formaron parte, ya habían salido del estado inferior del salvajismo y, por el grado de desarrollo de los instrumentos que portaban, entre ellos el arco y la fecha, así como primitivas formas de alfarería, estaban transitando entre el estado del salvajismo inferior, al salvajismo medio. De ese punto de desarrollo, el hombre americano, inició el proceso de su desarrollo autónomo paralelo de sus congéneres eurásicos. Tal como lo han demostrado muchos autores, entre ellos, Jarred Diamont y su libro “Armas, gérmenes y acero: el facto de la sociedad humana”, la llegada de los eurásicos sobre todo y posteriormente los polinesios y los australianos, el nivel de desarrollo del hombre americano, respecto de sus antepasados eurásicos, era muy distante. Mientras que el eurásico en general había logrado un nivel de desarrollo espectacular, con el descubrimiento de las matemáticas, la geometría y la mecánica, así como la lógica en cuanto al desarrollo intelectual aplicados a la producción, el hombre Americano se había congelado, o por lo menos, atrasado respecto de sus antepasados eurásicos, en el estadio medio de la barbarie. Pero como el desarrollo de las sociedades humanas no son iguales, por diversos factores, muchos grupos étnicos, no alcanzaron a proyectarse hacia la formación de las naciones propiamente dichas, en los términos que describe José Stalin en su artículo “El marxismo la cuestión nacional”, en la que, un grupo étnico, para tener la cualidad de nación, debería tener algunas cualidades como la comunidad humana estable históricamente determinada, territorio y una comunidad de idioma, de vida económica e idiosincrasia nacional. Pero para Federico Engels, en su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, el surgimiento del Estado, no es un fenómeno independiente del desarrollo general de las naciones, sino que, es contemporánea al descubrimiento de la propiedad privada que producirá la división de la sociedad en clases con intereses contrapuestos. El interés de la clase devenida dominante, hará necesario el descubrimiento del Estado como el mecanismo por el cual la clase dominante, impone su voluntad a la sociedad en su conjunto. Por eso, el Estado no es un fenómeno posterior independiente de la división de la sociedad en clases. Por una diversidad de factores, no todas las tribus o los clanes que llegaron a América, alcanzaron el mismo nivel de desarrollo y sobre todo, los pueblos del oriente y la Amazonía, sufrieron un atraso significativo incluso frente al desarrollo de los pueblos de occidente. En consideración de tales factores, la “contribución” de OGNs españolas que han constituido partidos políticos, en la determinación de la naturaleza del Estado como plurinacional, no refleja el verdadero contexto de la formación económico social boliviano. No todos los pueblos, o etnias alcanzaron el grado de desarrollo que les permitiera elevarse a la formación de naciones o peor aún, del Estado primitivo, y como el caso de los Pacahuaras. Su inclusión como “naciones” originarias, más parece un exabrupto, cuando como consecuencia de la tendencia de ampliar los horizontes de dominación de las fracciones de la clase dominante en la historia del Alto Perú y luego Bolivia, Fueron sometidos a un sistemático proceso de liquidación étnica, en muchos casos, bajo el patrocinio de empresas explotadoras de recursos naturales, como la goma, la castaña, el oro y en general todo tipo de maderas. 

Por una publicación del periódico “Los Tiempos” de Cochabamba de 19 de diciembre del pasado año, nos informamos que hace un año, precisamente en el mes de diciembre, murió Bose-Yacu una de las últimas pacahuaras. La “Nación” Pacahuara, recluida por la acción del Estado, a la condición de fósiles antropológicos en una parcela miserable prestada por una comunidad religiosa en Puerto Tujuré, en el Beni, cuando su hábitat natural, era las orillas del rio Pacahuara de la provincia Federico Román de Pando, en su apogeo, eran dueños de más de la mitad de ese departamento. Estos pobres hombres, trashumantes, congelados en el estadio medio del salvajismo, solo eran recolectores y vivían de la caza sobrevivencial y de la pesca. Lo paradójico es que el oportunismo del pachamanismo masista, aplicando de memoria la fórmula de la ONG o miembros de PODEMOS española que elaboraron la Constitución Política del Estado Plurinaciional, entre los cuales Iñigo Errejon (vocero oficial de PODEMOS), incorporaron a esta tribu, es decir a los pacahuara, como Nación para fundamentar la tendencia indigenista del “masismo” de crear una nueva concepción de Estado Plurinacional de peluche, que no tiene fundamento alguno y cuya contradicción principal radica en el hecho irrefutable que ninguna de las “naciones”, tiene ninguna fracción de Poder dentro del Estado Plurinacional y muchos de los cuales, no pasan de ser pequeñas etnias organizadas en tribus, sin trazas de Poder Estatal ni de gobierno en la concepción moderna, porque por su nivel de desarrollo, no necesitaban para nada al Estado. 

Wilson García Mérida, en su artículo dice, citando a Philippe Erikson de la Universidad X Nanterre de París, que actualmente, en este Estado Plurinacional artificial, hay por lo menos tres o más de cuatro grupos étnicos, diríamos nosotros (Araona, Guarawuque, Chacobo, Uru Chipaya, Leco y Pacahuara) que están en franco proceso de extinción. Bose-Yacu, la última pacahuara, que no hace mucho tiempo en una fotografía histórica lucía una tembetá de carrizo atravesada en el tabique nasal, explicó cantando la dramática paradoja de un pueblo que vivió en América desde hace por lo menos 40.000 a 19.000 años, como dueñas del territorio que asumieron como su coto de caza, que perdió frente a un juez de Pando un juicio, porque de acuerdo con la conclusión leguleya de este tinterillo altoperuano, los pacahuaras ¡¡¡no demostraron haber sido reconocidos por el Estado, como una OTB por medio de una resolución prefectural!!!. No se dio cuenta este ilustre tinterillo, que en realidad los pueblos originarios fueron anteriores a la ocupación de América, de lo que nació su derecho originario. Los dueños de la historia vieja de nuestra patria, excluidos, subyugados y condenados al ostracismo, no demostraron haber sido los primeros colonizadores de nuestro continente y no demostraron haber vagado por las cálidas llanuras de oriente, por varios siglos. García Mérida, dice que, posteriormente a su despojo, los pacahuara, se negaron a reproducirse como un acto de rebeldía. Era la venganza, como un escupitajo de este grupo étnico en contra del Estado opresor y colonialista que no merecía contar en su historia, con el pueblo Pacahuara. 

El desalojo de los pueblos de sus tierras de origen, ha sido desde siempre, una acción permanente del Estado, a fin de favorecer los intereses de empresarios privados y posteriormente, al promediar 1960, el interés del Imperialismo, sobre todo yanqui, para tomar control de la exportación de madera y otros recursos existentes en esos territorios que descubrieron, que era mejor negociar directamente con esos pueblos, antes que con el Estado (la nueva Constitución debilito al “Estado Nacional”, dejando inermes è indefensos a los pueblos ante la voracidad de las transnacionales). La tesis de la conservación de la cultura e identidad de esos pueblos primitivos, estaba destinada precisamente para que los recursos y tierras incluidos, sean enajenados por medio de negociaciones fraudulentas con los saqueadores de nuestros recursos naturales y las transnacionales. 

Triste tragedia del cómico Estado Plurinacional que, bajo la inspiración de la OGN española, calcó a la realidad boliviana, una realidad que no cuaja ni siquiera en España, que impuso la plurinacionalidad, sobre todo como un medio para prebendalizar la representación cautiva de esos pueblos, a los cuales se reconoció ipso facto como “Naciones originarias” en la forma cómo se introdujo en el Art.5to I de la C.P.E. La “Democracia” burguesa distorsionó el voto de esos pueblos por medio de una representación fantasma de “naciones” ficticias que solo existían en el papel y respecto de las cuales el Estado Plurinacionla, solo clavó otro clavo en su cruz, cuando a título de respeto a “sus formas de vida individual y colectiva”, se les condenó a la perpetuación de su miseria y la extinción étnica. 

Los comunistas, sostenemos que, en alianza con los campesinos, cualquiera que sea su naturaleza y especialmente respecto de los “pueblos originarios en peligro de extinción, en situación de aislamiento voluntario” etc., que tenemos el deber de incorporarlos a los beneficios de la modernidad y al desarrollo en condiciones en que no se colisione los intereses de esos pueblos y los intereses colectivos del Estado al desarrollo armónico y democrático y al acceso a los bienes colectivos creados por el trabajo también colectivo de los trabajadores. Esa es la importancia que tiene para nosotros la alianza obrero-campesina que no es un canto de sirena, sino el derecho a la construcción de un país con un Estado nacional, popular, democrático y antiimperialista. No queremos que a la larga, se repita en nuestro país, la experiencia de las pieles rojas norteamericanas, encerrados en reservaciones, condenados a la calidad de fósiles antropológicos que solo existen para las fotos de los turistas. Queremos verlos activos, trabajando junto con los obreros en la construcción del socialismo  científico. Afirmamos hasta el cansancio: la revolución no es un asunto de etnias, de razas, sino de clases con intereses contra puestos. Los campesinos son nuestros aliados naturales en cuanto explotados, en cuanto pobres, en cuanto proletarios campesinos, como clase proletaria campesina cuyos intereses colisionaran, tarde o temprano, con los intereses de los campesinos ricos, de los k’amiris, de los kápac runas, de los acaparadores de la plus valía que está destinado, tarde o temprano a generar más burguesía y por ese medio, más clase dominante.

Qué pena por Bose-Yacu, que cuando murió, nadie se ocupó de ella, ni el lugar de una miserable noticia en la prensa burguesa y amarillista, ni mereció una misa, ni una vigilia o un oscuro homenaje de las “organizaciones indígenas campesino-originario” o de los “movimientos sociales”,  que supuestamente cogobiernan en nuestro país. De acuerdo con el Art. 57 de la Ley Electoral, existe un diputado que tiene la representación de varios pueblos, entre ellos, la representación de una “nación” pacahuara inexistente. ¿Se habrá enterado ese ilustre diputado que la “nación” pacahuara ha dejado de existir? ¿Habrá sugerido una minuta de comunicación de homenaje a la muerte de Bose-Yacu, la que cantaba la breve historia de su pueblo mártir?.

He ahí, de cuerpo entero, la esencia del Estado Pluri “nacional”.

Dr. Juan García Barañado.
La Paz, 2 de enero de 2016.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Balance político y electoral de Venezuela año 2015

Pocos días antes de las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015, desde la televisión de Venezuela analizamos el panorama electoral y sus probables consecuencias, sobre todo como estudiosos del Derecho Constitucional.

Dijimos que la probable victoria de la oposición podía generar un “Guerra Constitucional”, lo que significaba un enfrentamiento del Poder Legislativo o Asamblea Nacional (AN) en manos de la oposición en contra del Poder Ejecutivo encabezado por el presidente Nicolás Maduro. 

Ahora que la victoria opositora se ha confirmado, ratificamos con preocupación que en
2016 están abiertos los escenarios de consulta electoral y ello pudiera desencadenar cambios radicales en el poder político.

Por ejemplo, un referéndum revocatorio contra el presidente o el llamado a una Asamblea Constituyente, esta última puede ser convocada por dos tercios de los diputados del parlamento que ahora pertenecen a la oposición.

La viabilidad de estos escenarios dependerá de los niveles de apoyo popular que tenga cada bloque político en 2016 y más allá, pero como explicaremos más adelante, la cuestión económica será decisiva.

Hasta el momento la inmensa mayoría de los antimperialistas venezolanos parecemos entender la urgencia de atender la economía pues son frecuentes los llamados a reunificar las fuerzas políticas en tareas económicas a fin de evitar que el Imperio estadounidense imponga en Venezuela un nuevo gobierno que sea sirviente a sus intereses, tal como ocurriría si el dirigente opositor Leopoldo López u otro semejante llegara a la Presidencia.

Grandes dificultades económicas sentenciaron las elecciones legislativas porque Venezuela padece escasez de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales, así como inflación económica y devaluación de la moneda nacional. Esta crisis tuvo un impacto inevitable en las elecciones.

Horas antes del evento electoral conversamos con el intelectual venezolano y periodista de televisión nacional, Manuel Felipe Sierra, un personaje de voz crítica quien no vaciló en afirmar que el triunfo sería del “voto castigo” contra el gobierno debido a la negativa situación económica. También nos habló de la observación internacional como mecanismo de presión contra el país. 

En efecto, mientras que los partidarios de la oposición se presentaron con niveles de participación tradicional durante los últimos años, los chavistas o socialistas venezolanos estuvimos por debajo de nuestro promedio de votantes en comparación a las elecciones presidenciales de 2012 donde Hugo Chávez resultó triunfante con amplia ventaja.

Pero ahora en 2015, la oposición logró 7.707.422 votos mientras que el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) apenas alcanzó 5.599.025 votos. Lo anterior se traduce en una ventaja mayor a los dos millones de votos y le dio no sólo el triunfo electoral a la oposición en la Asamblea Nacional sino adicionalmente una mayoría calificada de 112 diputados contra 55 socialistas.

Como episodio positivo podemos resaltar que de manera ejemplar, el presidente Maduro fue el primer ciudadano en reconocer la validez del resultado anunciado por el Consejo Nacional Electoral, máxima autoridad que regula los procesos electorales en Venezuela.

Asimismo, el acompañamiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) fue exitoso durante una fiesta electoral sin tropiezos. Internacionalmente fue derrotada la campaña mundial de propaganda que hizo creer a muchos que el gobierno venezolano no reconocería una victoria de la oposición; igualmente fueron desmentidos quienes decían que el sistema electoral venezolano sería manipulado a favor del gobierno.

Prevaleció un comportamiento pacífico de los dirigentes políticos revolucionarios llamando a sus millones de seguidores a mantener la calma y respetar los resultados.

En cuanto al análisis político interno, el presidente Maduro fue tajante al señalar que el resultado adverso era consecuencia de una “Guerra Económica” promovida por la oposición venezolana donde participan empresas privadas que han reducido su actividad económica para causar malestar en la población. Maduro culpa al Gobierno de Estados Unidos de América en esa “Guerra Económica” contra Venezuela.

No obstante la oposición niega la existencia de tal guerra y subraya que se trata de retórica creada por Maduro para evadir su responsabilidad por su administración económica. Dicen los dirigentes opositores, que el modelo socialista venezolano ha forzado la quiebra de la economía privada al imponer regulaciones de precios y otras medidas erróneas que espantan la inversión empresarial.

Algunos acusan al gobierno de expropiar miles de empresas y luego no ser capaz de administrarlas con eficiencia y alta productividad. Aseveran que Maduro viola el derecho a la propiedad privada y genera escasez de alimentos y medicinas en perjuicio del propio pueblo venezolano.

Todo indica que la oposición venezolana pretende un retorno al capitalismo neoliberal (libertad económica total para empresarios) con la promesa de que sólo así volverá a existir abundancia de productos y podrán los venezolanos recuperar el bienestar perdido.

En este contexto la Mesa de la Unidad Democrática (alianza que agrupa a los partidos antichavistas) manifiesta que la victoria del empresario millonario Mauricio Macri como nuevo presidente de Argentina revela que los pueblos de América Latina están cansados de gobiernos de izquierda que no son capaces de satisfacer las necesidades económicas y sociales de los ciudadanos.

Desde nuestra óptica como estudiosos de los acontecimientos políticos e internacionales, consideramos que dos discursos se enfrentaron en las elecciones legislativas venezolanas, por un lado el del gobierno de Maduro denunciando la “Guerra Económica”; por el otro el de la oposición nacional apoyada por EE.UU. planteando el “fracaso económico del socialismo venezolano”.

Con pragmatismo los resultados electorales obligan al gobierno a trabajar con énfasis para resolver la crisis económica que padece Venezuela, independientemente de la identidad o clase social de los promotores de esta mala situación o que la misma pueda recibir el nombre de “Guerra Económica” impulsada por la burguesía nacional, la oposición venezolana y/o el Imperialismo de EE.UU. Nótese que millones de venezolanos, chavista y no chavistas, pudieran no estar interesados en si la guerra existe yo simplemente reclaman soluciones prácticas e impostergables.

Los actuales problemas económicos del país le hacen fuerte daño electoral al gobierno de Maduro y favorecen a la oposición, eso lo expresa claramente el resultado electoral de 2015 y de allí el peligro latente de que resultados semejantes ocurran en el futuro cercano si no se aplican correctivos o un “golpe de timón”.

Varios intelectuales revolucionarios recomiendan ejercitar la autocrítica revolucionaria y la rectificación oportuna, sobremanera llaman a una mayor unidad entre militantes socialistas y concentrar esfuerzos en promover un socialismo eficiente en lo económico con capacidad para generar bienes y servicios para abastecer al pueblo venezolano.

Muchos chavistas proponen reforzar la política de alianzas, exigen más democracia interna, más dirección colectiva, más espacios para el debate, mayor combate contra el burocratismo y la corrupción. La meta es recuperar el apoyo político y electoral de los millones de simpatizantes del Chavismo que no votaron este año.

Los más optimistas esperamos que 2016 sea el año en que el Gobierno revolucionario ejecute lo que el recordado presidente Hugo Chávez llamó las “Tres R”, es decir: revisión, rectificación y reimpulso en Venezuela.

Hispantv

La piedra (Relato inédito del Che Guevara)

Ernesto-Che-Guevara-foto-Martin-Guevara

Este es un impactante relato testimonial escrito por el Che en el Congo. Ocupa en su versión original, de la que fue tomado, diez caras de su libreta de apuntes, y está escrito allí directamente, con pocas correcciones en sus páginas.
El tema del relato -el anuncio de la posible muerte de Celia, su madre- ubica su escritura en algún momento posterior al 22 de mayo de 1965. Osmany Cienfuegos llevó al Che ese día “la noticia más triste de la guerra: en conversación telefónica desde buenos Aires informaban que mi madre estaba muy enferma, con un tono que hacía presumir que ese era simplemente un anuncio preparatorio. (…) Tuve que pasar un mes en esa triste incertidumbre, esperando resultados de algo que adivinaba pero con la esperanza de que hubiera un error en la noticia, hasta que llegó la confirmación del deceso de mi madre“.
En medio de “esa triste incertidumbre” Che construye este relato de fuerte tono introspectivo, en el que conviven las reflexiones filosóficas, la ironía, el dolor y la ternura. Es probablemente el relato más crudo, intenso y conmovedor que haya escrito.


Me lo dijo como se deben decir estas cosas a un hombre fuerte, a un responsable, y lo agradecí. No me mintió preocupación o dolor y traté de no mostrar ni lo uno ni lo otro. ¡Fue tan simple!
Además había que esperar la confirmación para estar oficialmente triste. Me pregunté si se podía llorar un poquito. No, no debía ser, porque el jefe es impersonal; no es que se le niegue el derecho a sentir, simplemente, no debe mostrar que siente lo de él; lo de sus soldados, tal vez.
-Fue un amigo de la familia, le telefonearon avisándole que estaba muy grave, pero yo salí ese día.
-Grave, ¿de muerte?
-Sí.
-No dejes de avisarme cualquier cosa.
En cuanto lo sepa, pero no hay esperanzas. Creo. Ya se había ido el mensajero de la muerte y no tenía confirmación. Esperar era todo lo que cabía. Con la noticia oficial decidiría si tenía derecho o no a mostrar mi tristeza. Me inclinaba a creer que no.
El sol mañanero golpeaba fuerte después de la lluvia. No había nada extraño en ello; todos los días llovía y después salía el sol y apretaba y expulsaba la humedad. Por la tarde, el arroyo sería otra vez cristalino, aunque ese día no había caído mucha agua en las montañas; estaba casi normal.
-Decían que el 20 de mayo dejaba de llover y hasta octubre no caía una gota de agua.
-Decían… pero dicen tantas cosas que no son ciertas.
-¿La naturaleza se guiará por el calendario? No me importaba si la naturaleza se guiaba o no por el calendario. En general, podía decir que no me importaba nada de nada, ni esa inactividad forzada, ni esta guerra idiota, sin objetivos. Bueno, sin objetivo no; solo que estaba tan vago, tan diluido, que parecía inalcanzable, como un infierno surrealista donde el eterno castigo fuera el tedio. Y, además, me importaba. Claro que me importaba.
Hay que encontrar la manera de romper esto, pensé. Y era fácil pensarlo; uno podía hacer mil planes, a cual más tentador, luego seleccionar los mejores, fundir dos o tres en uno, simplificarlo, verterlo al papel y entregarlo. Allí acababa todo y había que empezar de nuevo. Una burocracia más inteligente que lo normal; en vez de archivar, lo desaparecían. Mis hombres decían que se lo fumaban, todo pedazo de papel puede fumarse, si hay algo dentro. Era una ventaja, lo que no me gustara podía cambiarlo en el próximo plan. Nadie lo notaría. Parecía que eso seguiría hasta el infinito.
Tenía deseos de fumar y saqué la pipa. Estaba, como siempre, en mi bolsillo. Yo no perdía mis pipas, como los soldados. Es que era muy importante para mí tenerla. En los caminos del humo se puede remontar cualquier distancia, diría que se pueden creer los propios planes y soñar con la victoria sin que parezca un sueño; solo una realidad vaporosa por la distancia y las brumas que hay siempre en los caminos del humo. Muy buena compañera es la pipa; ¿cómo perder una cosa tan necesaria? Qué brutos.
No eran tan brutos; tenían actividad y cansancio de actividad. No hace falta pensar entonces y ¿para qué sirve una pipa sin pensar? Pero se puede soñar. Sí, se puede soñar, pero la pipa es importante cuando se sueña a lo lejos; hacia un futuro cuyo único camino es el humo o un pasado tan lejano que hay necesidad de usar el mismo sendero. Pero los anhelos cercanos se sienten con otra parte del cuerpo, tienen pies vigorosos y vista joven; no necesitan el auxilio del humo. Ellos la perdían porque no les era imprescindible, no se pierden las cosas imprescindibles.
¿Tendría algo más de ese tipo? El pañuelo de gasa. Eso era distinto; me lo dio ella por si me herían en un brazo, sería un cabestrillo amoroso. La dificultad estaba en usarlo si me partían el carapacho. En realidad había una solución fácil, que me lo pusiera en la cabeza para aguantarme la quijada y me iría con él a la tumba. Leal hasta en la muerte. Si quedaba tendido en un monte o me recogían los otros no habría pañuelito de gasa; me descompondría entre las hierbas o me exhibirían y tal vez saldría en el Life con una mirada agónica y desesperada fija en el instante del supremo miedo. Porque se tiene miedo, a qué negarlo.
Por el humo, anduve mis viejos caminos y llegué a los rincones íntimos de mis miedos, siempre ligados a la muerte como esa nada turbadora e inexplicable, por más que nosotros, marxistas-leninistas explicamos muy bien la muerte como la nada. Y, ¿qué es esa nada? Nada. Explicación más sencilla y convincente imposible. La nada es nada; cierra tu cerebro, ponle un manto negro, si quieres, con un cielo de estrellas distante, y esa es la nada-nada; equivalente: infinito.
Uno sobrevive en la especie, en la historia, que es una forma mistificada de vida en la especie; en esos actos, en aquellos recuerdos. ¿Nunca has sentido un escalofrío en el espinazo leyendo las cargas al machete de Maceo?: eso es la vida después de la nada. Los hijos; también. No quisiera sobrevivirme en mis hijos: ni me conocen; soy un cuerpo extraño que perturba a veces su tranquilidad, que se interpone entre ellos y la madre.
Me imaginé a mi hijo grande y ella canosa, diciéndole, en tono de reproche: tu padre no hubiera hecho tal cosa, o tal otra. Sentí dentro de mí, hijo de mi padre yo, una rebeldía tremenda. Yo hijo no sabría si era verdad o no que yo padre no hubiera hecho tal o cual cosa mala, pero me sentiría vejado, traicionado por ese recuerdo de yo padre que me refregaran a cada instante por la cara. Mi hijo debía ser un hombre; nada más, mejor o peor, pero un hombre. Le agradecía a mi padre su cariño dulce y volandero sin ejemplos. ¿Y mi madre? La pobre vieja. Oficialmente no tenía derecho todavía, debía esperar la confirmación.
Así andaba, por mis rutas del humo cuando me interrumpió, gozoso de ser útil, un soldado.
-¿No se le perdió nada?
-Nada -dije, asociándola a la otra de mi ensueño.
-Piense bien.
Palpé mis bolsillos; todo en orden.
-Nada.
-¿Y esta piedrecita? Yo se la vi en el llavero.
-Ah, carajo.
Entonces me golpeó el reproche con fuerza salvaje. No se pierde nada necesario, vitalmente necesario. Y, ¿se vive si no se es necesario? Vegetativamente sí, un ser moral no, creo que no, al menos.
Hasta sentí el chapuzón en el recuerdo y me vi palpando los bolsillos con rigurosa meticulosidad, mientras el arroyo, pardo de tierra montañera, me ocultaba su secreto. La pipa, primero la pipa; allí estaba. Los papeles o el pañuelo hubieran flotado. El vaporizador, presente; las plumas aquí; las libretas en su forro de nylon, sí; la fosforera, presente también, todo en orden. Se disolvió el chapuzón.
Solo dos recuerdos pequeños llevé a la lucha; el pañuelo de gasa, de mi mujer y el llavero con la piedra, de mi madre, muy barato este, ordinario; la piedra se despegó y la guardé en el bolsillo.
¿Era clemente o vengativo, o solo impersonal como un jefe, el arroyo? ¿No se llora porque no se debe o porque no se puede? ¿No hay derecho a olvidar, aún en la guerra? ¿Es necesario disfrazar de macho al hielo?
Qué se yo. De veras, no sé. Solo sé que tengo una necesidad física de que aparezca mi madre y yo recline mi cabeza en su regazo magro y ella me diga: “mi viejo”, con una ternura seca y plena y sentir en el pelo su mano desmañada, acariciándome a saltos, como un muñeco de cuerda, como si la ternura le saliera por los ojos y la voz, porque los conductores rotos no la hacen llegar a las extremidades. Y las manos se estremecen y palpan más que acarician, pero la ternura resbala por fuera y las rodea y uno se siente tan bien, tan pequeñito y tan fuerte. No es necesario pedirle perdón; ella lo comprende todo; uno lo sabe cuando escucha ese “mi viejo”…
-¿Está fuerte? A mí también me hace efecto; ayer casi me caigo cuando me iba a levantar. Es que no lo dejan secar bien parece.
-Es una mierda, estoy esperando el pedido a ver si traen picadura como la gente. Uno tiene derecho a fumarse aunque sea una pipa, tranquilo y sabroso ¿no?…

 Escrito en 1965 y publicado en “Gramma” el 15 de octubre 2003

Como se celebraba la Navidad en la Unión Soviética

 

 En la Unión Soviética, un lugar tan distinto al resto del mundo, también se celebraba la navidad. Con muchas peculiaridades, pero de una forma bastante parecida al resto de países occidentales. En occidente la fiesta pasó de ser una celebración religiosa a ser unas vacaciones "seculares" en donde las familias se reúnen, dando rienda suelta al consumo. En la Unión Soviética también predominaba este carácter secular. Veamos por encima la evolución histórica de estas fiestas.
En la URSS, y aún hoy en los países ex soviéticos, tiene más importancia la celebración de año nuevo que el día de Navidad propiamente dicho. Hasta el año 1492, el año nuevo era el primer día de marzo. Ese año se trasladó el inicio de año al 1 de septiembre. Fue el Zar Pedro I, quien puso el 1 de enero como inicio de año en 1700, adecuándose así al calendario occidental. Durante el siglo XIX se introducen en Rusia muchas de las tradiciones navideñas como el árbol de navidad, procedentes de Prusia. En 1914, el Zar Nicolás II prohíbe muchas de estas tradiciones al estar en Guerra contra Alemania. 
Con la Revolución de Octubre se adopta en 1918 el calendario gregoriano, para estar acordes al resto del mundo. Es por ello que el año nuevo se celebra antes que la navidad, ya que la Iglesia Ortodoxa (Aún hoy) se sigue guiando por el calendario juliano, lo que da lugar a que el día de navidad sea el 7 de enero. Desde entonces, la celebración de Año Nuevo tiene una notoriedad importante, mientras que la navidad se reduce a una celebración religiosa de ámbito más privado.
Entre 1929 y 1935 la navidad estuvo prohibida, debido a la pugna entre el Estado y la Iglesia Ortodoxa. En 1935 se vuelve a celebrar. Los bolcheviques ven que en el occidente capitalista los niños ricos gozan de elegantes árboles de Navidad y de regalos, mientras la inmensa mayoría de niños se tienen que conformar con mirar con envidia a los ricos. Esto hace que en la URSS se decidiera desde 1935 celebrar el Año Nuevo por todo lo alto, con especial atención a la infancia. Así es como vuelven las tradiciones navideñas, con regalos y árboles de navidad al alcance de toda la infancia.
Se instalaban árboles de navidad en plazas, teatros, escuelas, palacios de pioneros etc. También en las casas se instalaban pequeños abetos. Estos árboles se decoraban con todo tipo de adornos hechos de vidrio o porcelana, presididos por una estrella roja en lo alto del árbol. Las familias se reunian y se dedicaban abundantes comidas, se cantaban canciones propias de la navidad y se ponían en práctica antiguas tradiciones paganas de cuando lo que se celebraba era el solsticio de invierno.
El día 1 se celebraba una gran fiesta infantil. Los niños recogían en sus casas los regalos aparecidos en el árbol. Luego en un lugar público o en una plaza, se entregaban regalos a los niños antes de comenzar una jornada de juegos colectivos en donde el niño era el único protagonista. Los encargados de repartir estos regalos era el "Ded Moroz" (Abuelito helado) y su nieta "Snegurochka" (doncella de las nieves). El "Ded Moroz" es el equivalente ruso de Papa Noel, y acude siempre acompañado por su nieta. Al recibir los regalos los niños les hacen promesas relativas a su comportamiento o estudios.
El "Ded Moroz" acompañado de su nieta "Snegurochka"
El árbol más grande y majestuoso se instalaba en un vestíbulo del Kremlin, era el árbol de la URSS, y allí acudían las familias moscovitas como tradición. Luces y guirnaldas adornaban las calles, los escaparates lucían sus mejores productos, y se hacían las compras para cenas abundantes. En este sentido, la navidad soviética era exactamente igual que en occidente. En las vacaciones se escuchaban canciones típicas, se veían películas propias de esas fechas, así como dibujos animados navideños en donde se mezclaban antiguas tradiciones y cuentos navideños, con nuevos entretenimientos para los más pequeños.
En la última noche del año, las familias se reunían para cenar y beber. Era tradición llevar ropa nueva, comer y beber mucho, con mucho ruido, risas y euforia. "Pasarás el año así como lo recibas" se solía comentar en todas las familias. La televisión retransmitía las campanadas del Kremlin, y al acabar se descorchaba una botella de champan soviético. Después en la televisión se retransmitía una gala con los principales artistas del momento, y otras celebridades como Yuri Gagarin en 1962.
Especialmente duras fueron las fiestas en los años de la guerra. En 1942, estando cercado Leningrado por las tropas nazis, las autoridades soviéticas decidieron celebrar las fiestas en aquellas circunstancias apocalípticas. El objetivo era perturbar lo menos posible la vida de los niños, en medio de aquellas brutales circunstancias. Aquellos años, los soldados celebraban el año nuevo pintando los tanques con una felicitación de año nuevo. El Ded Moroz entregaba los regalos con el uniforme del Ejército Rojo. Pero si hubo unas fiestas especiales, esas fueron las de 1946 en donde la pena por los familiares perdidos se mezclaba con la alegría de la victoria.

¡Feliz 2016 a todos y a todas! Especialmente a quienes intentan hacer realidad los sueños de construir una sociedad más justa y humana.

POR UN AÑO RESPLANDECIENTE DE VICTORIAS DE NUESTRA CLASE Y NUESTRO PUEBLO

El carácter de la época que vivimos es la de contradicción interimperialista  entre las potencias imperialistas decadentes (EEUU y la UNION EUROPEA) y emergentes (RUSIA Y CHINA*) que se disputan la hegemonía mundial reclamando un nuevo orden mundial y en colusión, para apoderarse y explotar los recursos naturales de los pueblos y naciones del tercer mundo, bajo nuevas condiciones impuestas por la correlación de las fuerzas imperialistas mediante guerras locales, regionales é incluso con la clara tendencia hacia la tercera guerra mundial.  

La otra contradicción de la época, sigue siendo el de la opresión de los pueblos y naciones del tercer mundo, por parte del imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui. Bolivia como país capitalista, dependiente y atrasado del tercer mundo, continúa siendo una nación oprimida y semicolonial, aunque los actuales gobernantes digan que se está construyendo el socialismo comunitario, lo cierto es que están reproduciendo el capitalismo con el denominado “proceso de cambio” en su nueva versión como capitalismo andino, valiéndose de nuestra compleja formación económico social (sociedad) abigarrada, donde el modo de producción capitalista, sigue siendo el principal,  y subordina a las demás relaciones sociales de producción de carácter precapitalistas (para los gobernantes el producto de esta realidad, es el modelo de economía plural).
En nuestro país, la contradicción es del Estado  Plurinacional, en contra de las naciones y nacionalidades, a las que en el nuevo orden plurijurídico (al igual que el anterior) les niega el derecho a la libre autodeterminación y solo les reconoce la reaccionaria libre determinación de carácter cultural; y la contradicción fundamental en nuestra sociedad, continua siendo entre la burguesía (la vieja y la nueva burguesía) frente a los trabajadores, contradicción que la visión pachamamista y posmodernista la niega y la esconde, con la ilusa idea de que  todos ”somos hermanos” y que ya no existen patrones, sino “socios”, bajo la absurda idea de la complementariedad de los opuestos.
Los comunistas, no arriamos las banderas del marxismo-leninismo en ningún momento, y tampoco caímos de bruces ante las nuevas corrientes y tendencias ideológicas pro burguesas en boga, aquellas que fueron ensambladas en las universidades del mundo occidental, las ONGs y Fundaciones al servicio del capital financiero internacional, para dividir a los trabajadores de los campesinos, para dividir a las pueblos y naciones, para dividir al núcleo  familiar, para dividir a la población entre indígenas y no indígenas, para fragmentar política y jurídicamente a los “Estados Nacionales” y ser presa fácil de las transnacionales, para imponerles reformas y “nuevos órdenes jurídicos” y así salvar el viejo orden burgués mediante procesos constituyentes, y todo con la finalidad de conservar y reproducir el capitalismo perpetuándolo mediante la reorganización estatal del viejo Estado boliviano en crisis.
Tampoco hemos dejado de apoyar la lucha de los trabajadores y campesinos comunitarios, parcelarios, pobres y sin tierra; siempre apoyamos la lucha de los pueblos y naciones oprimidas de nuestro país, a favor de quienes el  viejo  Estado boliviano ahora como Estado Plurinacional, dice representar y gobernar, cuando en realidad lo hace a favor de todas las facciones de la burguesía (de la vieja y nueva burguesías) y a favor de las transnacionales, por eso no cumplió con la “agenda de octubre rojo de 2003”,  por eso no abrogó el D.S. 21060, por eso no abrogo la Ley INRA, por eso no nacionaliza la San Cristóbal, por eso fue a los EEUU para que vengan las transnacionales y saqueen nuestros recursos naturales, etc. etc.
Aun nuestras escasas posibilidades  y modesta presencia en el escenario de la lucha política (lucha de clases), no hemos dejado de demostrar nuestra firme vocación unitaria hacia las fuerzas revolucionarias que no han capitulado en la brega clasista, ni ante la reorganización del viejo Estado boliviano que se propone construir el capitalismo andino como objeto en sí y para sí de la nueva burguesía emergente, coludida con las otras facciones de la burguesía de nuestro país. Por eso, en lo que va del año que concluye, no dejamos de sostener la necesidad de perseverar en la unidad revolucionaria, y la imperiosa demanda popular de construir un nuevo proyecto político de un Nuevo Estado Popular, Democrático, Revolucionario y Antiimperialista, hacia el socialismo científico, cualitativamente superior al Estado Plurinacional como proyecto político de la nueva burguesía, del imperialismo y de sus ONGs, Fundaciones y Agencias de Cooperación Internacional.  Mantenemos nuestra convicción sobre  la necesidad de la unidad en el campo popular y revolucionario, y nos comprometemos redoblar los esfuerzos, porque es la exigencia de los pobres, de los trabajadores, de los campesinos parcelarios, comunitarios, minifundiarios, pobres y sin tierra, de los profesionales e intelectuales comprometidos con los trabajadores, de los jóvenes profesionales desempleados y discriminados. Nuestro pueblo exige un nuevo Frente o Instrumento Político de lucha. Ese es el gran desafío que los comunistas lo asumimos militantemente, además, como parte de nuestra comprensión cabal é irrenunciable de la necesidad del Partido, Programa y Frente.
Nos esforzaremos en continuar y persistir en la heroica tarea  de seguir forjando el Partido, como la organización de la conciencia revolucionaria de los trabajadores, de los pobres del campo y de las ciudades, y para darle el verdadero carácter  leninista, de nuevo tipo y como vanguardia política en todas las contiendas clasistas. Así lo hemos demostrado los comunistas de nuestro país, al haber sido lo suficientemente maduros y capaces en la materialización de la fusión de las organizaciones partidarias del Comité de Reconstrucción del Partido Comunista de Bolivia y del Partido Comunista Revolucionario, dando lugar a la constitución de nuestro gran PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA-REVOLUCIONARIO (PCB-R), donde se templarán en la fragua del marxismo-leninismo, la todopoderosa ideología del proletariado, los futuros militantes, cuadros, dirigentes y comandantes de la revolución boliviana.  
Los comunistas, no podemos concebir como lo hacen las variables anticientíficas del posmodernismo: los indigenistas, pachamamistas,  neormarxistas, animistas, etnoculturalistas, decolonialistas, descolonizadores-recolonizadores, y otros que alucinan con ideas como si Bolivia fuese  el centro o el ombligo del mundo, y que todo gira en torno al Estado Plurinacional. Siempre apoyaremos militantemente la lucha de los pueblos y naciones oprimidas del tercer mundo en contra del imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui; apoyaremos y nos solidarizamos militantemente con la lucha de los trabajadores del mundo contra las burguesías locales y el imperialismo; apoyaremos y nos solidarizaremos con la lucha de los movimientos de liberación de los pueblos y naciones del tercer mundo; apoyaremos y nos solidarizaremos militantemente con las guerras de liberación y guerras populares de las organizaciones y Partidos hermanos, respetando sus determinaciones políticas, por ser ellos quienes conocen y saben de la realidad de sus países.
En el nuevo año que se apresta a desbrozar otro horizonte de la lucha clasista a nivel nacional e internacional, como quien diría de que “los bolivianos no tenemos alma de esclavos”,  el PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA REVOLUCIONARIO (PCB-R),  a tiempo de reafirmar que no arriaremos jamás la bandera roja comunista de la  rebelión que se justifica, y la certeza de que vendrán oleadas de revoluciones en los países del tercer mundo, y que cada día se exacerbarán las contradicciones interimperialista aun cuando se coludan en las guerras locales, regionales y que la tendencia es  la tercera guerra mundial y la respuesta guerras revolucionarias de los trabajadores y  de pueblos y naciones oprimidas, declaramos nuestra irreductible lealtad y firmeza con el marxismo-leninismo,  el principio del internacionalismo proletario,  y de que las masas hacen la historia  y el Partido las dirige.
¡POR NUESTRA CLASE Y NUESTRO PUEBLO!
¡LA REBELION SE JUSTIFICA!
¡TODO CON LAS MASAS, NADA SIN ELLAS!
¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA REVOLUCIONARIO!
Secretariado Provisional
Partido Comunista de Bolivia-Revolucionario
PCB-R
Diciembre 2015